Colores en pugna es una novela contemporánea que aborda el exilio, la migración femenina, el choque cultural y la violencia estructural desde una perspectiva íntima y psicológica. La historia sigue a una física graduada con honores de la Universidad Lomonosov que, tras enamorarse de un ecuatoriano y quedar embarazada, debe abandonar Rusia para iniciar una nueva vida en Ecuador.
En este proceso, la protagonista enfrenta discriminación, xenofobia, violencia de género, acoso y una crisis emocional profunda que la lleva a replantear su identidad, su maternidad y su lugar en el mundo. La narración retrata con crudeza la experiencia migratoria en América Latina y el impacto del desarraigo en la salud mental.