La reputación de una dama es algo frágil. Si alguna vez alguien descubriera que la Señorita Elizabeth Bennet había recibido una carta de un caballero soltero, ella pudiera verse arruinada... o verse forzada a casarse con un hombre que detesta. En esta variación de Orgullo y Prejuicio, Elizabeth toma la ruta más segura y se rehúsa a leer la carta de explicación del Sr. Darcy. Al regresar a casa sin estar consciente de la verdadera naturaleza del Sr. Wickham, Elizabeth le confiesa todo, poniendo al Sr. Darcy y a ella misma en grave peligro de los esquemas de Wickham.