Olmedo es un apartado pueblo donde poco sucede desde que la mina de plata se agotó. Pero un día llega Tomás para trazar la ruta de la nueva carretera y el progreso se promete. Él pone el ojo en las maduras señoritas Olmedo, dueñas de todo y decendientes del fundador del pueblo, quien se aparece como un fantasma llamado el Abuelo Grande para manipular los destinos de todos.